La voz, mucho más que un sonido
Nacemos llorando y morimos suspirando. Entre medias convivimos con la voz sin prestarle mucha atención, y solo nos acordamos de ella cuando falla. Cuando eso pasa aparece una sensación de vulnerabilidad que bloquea el cuerpo y la mente, y con las prisas intentamos controlar por la fuerza algo que nunca nos había preocupado.
Trabajando la voz
Una terapia vocal integrativa
Mi forma de trabajar la voz es integrativa, hacer conscientes los mecanismos que funcionan de manera automática y soltar, desde la alegría y el canto, los nudos que se han instalado en el cuerpo.
No entiendo la voz como algo aislado de la persona, sino como el resultado de muchos elementos que trabajan juntos: el cuerpo, la respiración, la musculatura, las emociones, la escucha y nuestra propia historia.
Por eso una pérdida de voz no siempre tiene un origen físico, muchas veces es emocional o psicológico, y hay que atender también esa parte. El trabajo vocal necesita mirar más allá de las cuerdas vocales. Necesita escuchar a la persona que hay detrás de esa voz.
Durante nuestras sesiones, aprendemos a reconocer qué ocurre cuando respiramos, cuando iniciamos un sonido, cuando hablamos o cuando sentimos que la voz se bloquea. Trabajamos la respiración, la postura y la emisión a la vez, porque en la voz nada va suelto, todo ello con un acompañamiento, consejos y claves para que el problema no se repita.
Para quién es
Todos tenemos una voz
Personas con una patología vocal
Personas en procesos de rehabilitación neurológica
Personas que desean realizar un proceso de feminización o masculinización vocal
Cómo trabajamos
Empezamos por un diagnóstico de todo tu cuerpo expresivo: postura, respiración, emisión y qué se ha quedado tenso o cerrado. A partir de ahí construimos un camino a tu medida, con corrección postural, reconocimiento de la respiración y trabajo sobre tu personalidad vocal única.
El objetivo no es solo resolver el episodio de ahora, es que salgas con estrategias para trabajar tu voz de forma autónoma y que, si vuelve a fallar, sepas qué hacer.
No hay voces feas ni voces enfermas
En los más de 30 años que llevo en la profesión no he escuchado una sola voz fea, inadecuada o mala. Cada voz refleja una personalidad y un momento vital.
Mi trabajo consiste en entenderte, escuchar lo que necesitas, y trazar un camino juntos hasta hacer que el mundo vuelva a oírte.