Si tu voz es tu herramienta de trabajo, necesitas conocerla más allá de la técnica que aprendiste en su día.
Actuar, cantar, locutar, doblar o comunicar ante una cámara exige mucho más que tener una buena voz, una adaptación a la circunstancia, emoción y ambiente histórico.
La técnica que aprendiste en un momento determinado puede haberte servido durante años, pero el cuerpo cambia, las exigencias profesionales también y la voz evoluciona si le enseñamos cómo ha cambiado tu cuerpo y tu expresividad.
Cada profesión plantea retos distintos.. Actores, cantantes, locutores, actores de doblaje, periodistas de audiovisuales, intérpretes, presentadores y oradores, pero también docentes y profesionales que pasan muchas horas hablando y para quienes la voz es una parte esencial de su trabajo.
La voz profesional cambia con la experiencia, con el cuerpo y con los años. Y ese cambio puede convertirse en una ventaja.
Un actor necesita una voz flexible, capaz de acompañar al cuerpo y transformarse al servicio de un personaje.
Un locutor o un actor del doblaje necesita precisión, resistencia, matiz y una relación muy fina con el micrófono.
Un periodista o presentador necesita atinar a la primera, longitud de frase, presencia, claridad y naturalidad incluso cuando trabaja bajo presión, con tiempos muy medidos o frente a una cámara.
Y un cantante necesita un instrumento disponible, dúctil, sólido y preparado para responder a distintas exigencias técnicas y expresivas.
El trabajo consiste en acompañarte en un RETO, sin él no hay sorpresa. La evolución de tus capacidades interpretativas debe estar dotada de tu color de voz y tu fortaleza y personalidad hasta amplificarla y darle forma.
Llevo desde 1993 trabajando para compañías y escuelas de teatro en Madrid (Teatro de la Danza, Cuarta Pared y en la actualidad en la escuela Cristina Rota) he visto cambiar el oficio y cómo se modifican los medios y exigencias actorales pero se sigue necesitando una voz Clara, Articulada y Sentida a la vez de Sincera. ¿Quieres sorprenderte con la cantidad de voces tienes en tu interior con esa verdad?
Porque preparar una voz para teatro no es lo mismo que prepararla para doblaje, un audiovisual, una retransmisión en directo o una jornada frente a cámara. A partir de ahí diseñamos un trabajo específico para ampliar recursos, ganar libertad y conseguir una voz más disponible.