La voz, mucho más que un sonido

Nacemos llorando y morimos suspirando. Entre medias convivimos con la voz sin prestarle mucha atención, y solo nos acordamos de ella cuando falla. Cuando eso pasa aparece una sensación de vulnerabilidad que bloquea el cuerpo y la mente, y con las prisas intentamos controlar por la fuerza algo que nunca nos había preocupado.

Trabajando la voz

Una terapia vocal integrativa

Mi forma de trabajar la voz es integrativa, hacer conscientes los mecanismos que funcionan de manera automática y soltar, desde la alegría y el canto, los nudos que se han instalado en el cuerpo.

No entiendo la voz como algo aislado de la persona, sino como el resultado de muchos elementos que trabajan juntos: el cuerpo, la respiración, la musculatura, las emociones, la escucha y nuestra propia historia.

Muchas veces cuando la voz falla el origen no está en la garganta. El aparato fonador está en una zona de paso, entre músculos que también sirven para respirar y tragar, y es muy sensible a lo que la mente no puede controlar. Ante un imprevisto, esa zona se cierra.

Por eso una pérdida de voz no siempre tiene un origen físico, muchas veces es emocional o psicológico, y hay que atender también esa parte. El trabajo vocal necesita mirar más allá de las cuerdas vocales. Necesita escuchar a la persona que hay detrás de esa voz.

Durante nuestras sesiones, aprendemos a reconocer qué ocurre cuando respiramos, cuando iniciamos un sonido, cuando hablamos o cuando sentimos que la voz se bloquea. Trabajamos la respiración, la postura y la emisión a la vez, porque en la voz nada va suelto, todo ello con un acompañamiento, consejos y claves para que el problema no se repita.

retrato de mujer reflexionando en una iluminación ténue

Para quién es

Todos tenemos una voz

Personas con una patología vocal

Como disfonías, afonías, nódulos u otras alteraciones, o con un bloqueo puntual que les impide utilizar la voz con comodidad y normalidad.

Personas en procesos de rehabilitación neurológica

Después de un daño cerebral adquirido, un ictus u otras situaciones que hayan afectado al habla, la coordinación, la respiración o la capacidad expresiva.

Personas que desean realizar un proceso de feminización o masculinización vocal

Buscando una voz que se sienta coherente con su identidad, sin imponer modelos ni perseguir una voz “correcta”.
hombre de mediana edad con las manos en el pecho respirando

Cómo trabajamos

Empezamos por un diagnóstico de todo tu cuerpo expresivo: postura, respiración, emisión y qué se ha quedado tenso o cerrado. A partir de ahí construimos un camino a tu medida, con corrección postural, reconocimiento de la respiración y trabajo sobre tu personalidad vocal única.

El objetivo no es solo resolver el episodio de ahora, es que salgas con estrategias para trabajar tu voz de forma autónoma y que, si vuelve a fallar, sepas qué hacer.

No hay voces feas ni voces enfermas

En los más de 30 años que llevo en la profesión no he escuchado una sola voz fea, inadecuada o mala. Cada voz refleja una personalidad y un momento vital.

Mi trabajo consiste en entenderte, escuchar lo que necesitas, y trazar un camino juntos hasta hacer que el mundo vuelva a oírte.